lunes, 17 de octubre de 2011

Revolución

 Acaso la palabra revolución pueda significar para tí chusma profanando el palacio y el templo, gente bien mancillada y holgazanes e inadaptados causando caos y destrucción.

Pero pudiera ser que la palabra revolución te sucite ideas de lucha, ideas y gobiernos derrocados. De reyes decapitados y pueblo vil enaltecido. De ideales y romanticismo.

 Si eres de los primeros, tu pensamiento es probablemente conservador; te gusta que las cosas permanezcan así, como están. Probablemente crees que el pobre lo es porque Dios así lo quiso, o más modernamente, porque el pobre mismo así lo quiere; el pobre es el único culpable de su pobreza.  Esta manera de pensar favorece la pasividad y la resignación, pero es tranquilizadora.

Si eres de los segundos, probablemente tu pensamiento es liberal; crees que las cosas deben cambiar para mejorar. Que el pobre lo es porque el rico lo oprime, evitando su emancipación. Esta manera de pensar favorece el cambio y el progreso, pero es peligrosa.

Aunque aproximadamente la mitad de la gente es conservadora, y la otra mitad, liberal, los beneficiados por el sistema conservador son muy pocos.

Es decir, si tenemos un grupo al azar de 100 personas, 50 serán liberales y los otros 50 conservadores.  Sin embargo, de estos 50 conservadores, sólo 1 ó 2 verdaderamente se ven beneficiados de que la sociedad y el gobierno sean conservadores, o sea estos 2 son los millonarios, empresarios, banqueros, etc. ¿Y los demás?, ¿Porqué los otros 48 son conservadores, aunque sean pobres? Bueno, estos son los conservadores pobres;  y hay de dos tipos:

  1. Perros; es decir, los que se benefician como los perros de una granja se benefician del amo: viven de las migajas y las dádivas del amo, aunque su vida sea la de la mansedumbre. Pero se dicen: "vivo mejor que un perro de la calle; que todo siga igual; además les puedo ladrar a los borregos"
  2. Borregos; gente no muy dada a pensar. Como borrego, sigue a la manada, y gimotea cuando un extraño aparece. Obedientemente sigue al amo a que lo transquile o lo desolle. Estos son la mayoría de los conservadores pobres; son conservadores por su casi nula educación, pero alto adiestramiento; es decir, desde pequeños se les adiestró para ser así.

Ese 48%, aunque no se beneficia del sistema conservador, ocasiona un empate con el otro 50% liberal, llevando a la inmovilidad. Resultado: el sistema permanece; beneficiando alegremente a ese pequeño 2% de la población que vive de exprimir a los demás.

La revolución ocurre cuando una buena parte de ese 48 % conservador pero jodido se da cuenta que se lo están jodiendo. Y que no gana nada apoyando al sistema...

...cuando se da cuenta de que somos la gran mayoría y no tenemos que sacrificarnos por los parásitos de arriba.

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